Bajo el influjo de Eros

No es difícil imaginar que ha pasado conmigo por cuánto  he sido capaz de escribir esto: Un buen día de combate Comenzó como un juego perverso: Tú y yo en un encuentro fortuito sin miedos ni compromisos. Nos dejamos llevar. Tu piel sobre mi piel, mi boca en tu boca, recorriendonos enteros, explorandonos, invadiendonos. Mis manos rasgaron […]

Memorias de mis tristes putos

El último mes me he convertido en un extraño peregrino, de esos que va dejando amantes perdidos en cada puerto por el que pasan. Pero cabe aclarar que últimamente no soy yo quien lo ha buscado. De hecho, son ellos quienes me han encontrado. El primero fue Felix. Comenzó como una solicitud de amistad en […]