No tengo madre… hoy

Desperté a las 07:17 a.m. De la cocina provenía un ruido como de algo que se freía y en el aire flotaba un olor dulzón como de plátano frito. “¿No vas a ir a caminar?” preguntó una voz indefinible. No respondí. Me enrollé en mi colcha y seguí dormitando. Desperté de nuevo a las 07:33 con un terrible malestar en el estómago, señal de que algo andaba mal, y entonces recordé mi terrible realidad: Madre no estaba en casa desde ayer. Me levanté tan rápido como pude y sin lavarme los dientes ni las manos me apersoné a la cocina, abrí el refrigerador y descubrí que de los cuatro huevos frescos que había visto el día anterior tan solo quedaban dos, pues mi tía la gorrona se los había desayunado. Haciendo de tripas corazón tomé dos huevos paridos quien sabe hace cuanto y me propuse revolverlos con tortillas. Encendí la televisión, pero a diferencia de las mañanas de siempre no sintonicé el canal TLnovelas sino MTV. Cuando Madre está en casa evito poner los canales de música pues se muy bien que ciertas letras de canciones y ciertos videos son demasiado viscerales para los prejuicios de mi progenitora. Pero hoy, aprovechando su ausencia, me puse a ver (en realidad oir) MTV Wake Up. Debo decir que no reconocí el canal pues la buena música ha quedado relegada a un segundo plano para darle protagonismo a un montón de programas vomitivos de títulos bizarros y temática absurda ¡Cuánta decadencia en tan solo 6 años!. Tan enajenado estaba en esta meditación que por poco olvido sazonar con chile dulce y cebolla los huevos, previamente inspeccionados uno por uno para evitar verter alguno podrido.

Mi papá había freído plátanos. Yo hice huevos y él complementó el desayuno con un retazo de bistec entomatado y ejotes. Comí deprisa como siempre lo hago, habiendo cambiado el canal para sintonizar algo menos frustrante que el MTV. Acabé viendo a Eugenio Derbez en Clásico TV. Me metí a bañar a las 08:25 con la idea de salir a las 08:40, pero para variar se me hizo tarde y salí diez minutos más tarde. Me vestí rápidamente. Hoy me puse mis jeans favoritos y una camisa manga larga que me había parecido linda al principio pero que consideré luego que estaba demasiado llena de cuadros. La he evitado desde entonces y la uso cuando he de ponerme algo más encima, pero hoy solucioné el dilema dejandomela sin cercar y enrollandole las mangas. Creo que no me veo tan mal y es lo más formal que he venido a trabajar desde que comencé formalmente mi trayectoria laboral. Generalmente vengo con playera y sandalias, con tenis en los días lluviosos. En fin, antes de pasar a trabajar fui al otro extremo de la ciudad para resolver un trámite que no fue ni lo tardado que esperaba ni lo rápido que hubiera querido. Después de rodear de nueva cuenta el centro enfilé hacia mi lugar de trabajo. Venía a 80 kilómetros por hora pues llevaba media hora de retraso y antes que pudiera frenar un agente de tránsito apuntaba en mi dirección con lo que parecía ser el radar pero que luego comprobé era un radio. Seguí mi camino mirando una y otra vez por el retrovisor avistando en la lejanía los colores de una torreta rojiazul. “¡Demonios vienen a por mí” pensé. Efectivamente, una patrulla de la policía se abría paso en medio del tráfico hasta llegar a donde estaba pero me adelantó rápidamente sin reparar en mi presencia. En realidad perseguían una enorme camioneta de carga cuyo cajón estaba completamente sellado. La acorralaron en el semáforo y se encaramaron varios agentes en ella tratando de obligar al chofer a salir, pero este se negó terminantemente. Aprovechando la distracción de los policías y el temor de los que estaban a su lado, el chofer de la camioneta hizo una escapada de película invadiendo el carril contrario a toda velocidad con los tipos colgando de la ventanilla. Se perdieron de vista y no sé en que terminó la historia. Lo que me urgía era llegar a la oficina.

Hay un aire de tranquilidad en la oficina. Ya he mirado pornografía como a mi me gusta, a todo volumen.Tras terminar de escribir esto veré de nuevo y tal vez una tercera vez.  Pero como que no es lo mismo. La masturbación y el orgasmo se sienten mucho mejor con la adrenalina de saber que alguien podría cacharte en cualquier momento. Padre alcanzará a Madre más tarde así que cuando llegue a casa estará vacía. Me he puesto a pensar. “¡¿Esto significa la independencia?!” Si viviera solo, mis días no serían tan diferentes al de hoy. Tendría que levantarme más o menos a las 06:00, hacer mi caminata matutina en máximo 40 minutos y regresar a tiempo para prepararme el desayuno. Bañarme y vestirme en 40 minutos y salir disparado para el trabajo suponiendo que tenga un horario tan flexible como el de ahora. Luego, en la tarde, con el cansancio y sin importar si estoy o no enfermo, tendría que irme derechito a mi casa a prepararme el almuerzo, renunciando a mis siestas vespertinas antes de volver por el segundo turno. Luego, volvería más noche a una casa vacía a bañarme, a acostarme y a lidiar con mis noches de insomnio y mi miedo a la oscuridad. Ciertamente tendría libertad para hacer las cosas que me gustan sin tener que dar cuentas a nadie, pero implicaría también solventar los gastos yo solo y atenderme yo solo. Añoro la soledad pero disfruto los beneficios de la compañía. Creo que seguiré siendo niño de papi y mami por mucho tiempo más.

Así es mejor.

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