Del patetismo homosexual y otros demonios: represalias

Empezaré diciendo que jamás imaginé el impacto que habría de tener una disertación personal y carente de pretensiones. Continuaré diciendo que no voy a retractarme de ninguna de mis palabras, así sean correctas o incorrectas, así hieran las sensibilidades de muchos. Como alguien apuntó, nadie tiene la verdad absoluta y lo plasmado es mi verdad y soy feliz creyendo en ella. Si a alguien le parece acertada, significa que no estoy del todo errado. Si otros  deciden condenarla, significa igualmente que no estoy del todo correcto. Pero en fin, sólo el tiempo definirá quien tiene la razón. A continuación transcribo respuestas interesantes al post anterior, pues representan las otras realidades “alternativas” a las que pertenecemos todos. Desconozco si los usuarios son dueños en su totalidad del material mencionado, pero aún así me tomo el atrevimiento de publicarlos, otorgando el mérito correspondiente:

  • Nota: Transcribo las aportaciones con la mayor fidelidad posible en cuanto a gramática, ortografía y argumentación. He omitodo enlaces a otras páginas, mismos que pueden hallarse en la zona de comentarios del post anterior.

Miller, principal detractor de mi discurso:

Insano, creo que si te tomaste el tiempo de redactar un documento en el que expresas tu pensamiento de una forma sistemática (presentando “tesis” al respecto), yo un lector mas que quiere expresar su opinión sobre el asunto, debo hacer lo mismo. Tomaré tus tesis y las rebatiré si me es posible, pero antes quisiera hacer hincapié en el inicio de este documento. “En variadas ocasiones se me ha culpado de ser demasiado severo con mi propio género. Y empleo género con algo de cautela, pues a estas alturas nadie sabe a ciencia cierta qué demonios es la homosexualidad.”. Quisiera recordarte que la homosexualidad no es un asunto de género, sino que, se trata de una fijación del objeto de la pulsión sexual en un hombre (en el caso de la homosexualidad masculina) o en una mujer (en el caso de la homosexualidad femenina). Esto no es nada nuevo, pues al heterosexualidad tampoco constituye un asunto de género sino de fijación del objeto de la pulsión sexual en el sexo opuesto. Perdóname si redundé en la cuestión de la “fijación del objeto”, pero quería que quedara en claro ese asunto. Ahora que ya hice la anterior salvedad, puedo empezar a mostrar mi opinión sobre tus “tesis”. “Tesis número uno: Los hombres homosexuales no buscan en una considerable mayoría de casos, establecer una relación afectuosa, romántica o de convivencia familiar, pues el establecimiento de relaciones sociales están fuertemente vinculadas con la satisfacción de necesidades sexuales.”. Ante esta afirmación tendré que aclarar dos cosas (una diferente de la otra). La primera cuestión tiene que ver con una afirmación evidente. Es una total falacia, afirmar que de forma mayoritaria los homosexuales no buscan establecer relaciones afectivas duraderas, pues gracias a las condiciones que el movimiento gay ha logrado con gran esfuerzo por medio siglo; hoy las parejas del mismo sexo pueden tener por lo menos, garantías básicas para su establecimiento como parejas (lo que a aumentado el número de parejas gay con un compromiso familiar). Sin embargo, establecer un modelo de familia gay, no es algo totalmente fácil en nuestra sociedad hétero-normativa; como para pensar que conformar una familia homosexual es un deseo rosa, sin riesgos y con apoyo social, que todo hombre gay tiene en su mente. Aún así, con todos los riesgos que implica conformar una “familia gay” (rechazo familiar, estigma social, etc) , muchos homosexuales (que hacen de sus vidas un verdadero “activismo”), eligen el camino del riesgo; pues resulta mas fuerte el amor que la presión cultural sobre el asunto. Luego, por que, en vez de hablar sobre la falta de parejas homosexuales estables; no hablamos de los cambios que la posmodernidad ha presentado en términos de amor y sexualidad. Aduciendo uno de los conceptos mas importantes del sociólogo polaco Zygmunt Bauman, a saber, el de lo “líquido”. Las implicaciones “éticas” (por así nombrarlo), que tiene la “modernidad líquida” (esta época en la que todo se esfuma, no hay nada sólido), sobre campos como el amor y la sexualidad son evidentes. El amor de esta época, también es un amor “líquido”, un amor que se esfuma y que es difícil hacer sólido. Por esta razón, las parejas jóvenes (tanto heterosexuales como homosexuales) piensan menos en la estabilidad familiar. Si hicieras una encuesta en las universidades o en los colegios y preguntaras a jóvenes entre los 16 y 26 si contemplan o anhelan el matrimonio como una forma de vida para vivir el amor, te aseguro que los que responderán afirmativamente no llegarán a formar ni el 40%. 40% en el cual te aseguro que habrá mas de un homosexual”declarado”; pero que mal, posiblemente este homosexual no llegue a casarse, porque en países como los nuestros, el matrimonio gay no es legal y en algunos lugares, las parejas homosexuales ¡ni siquiera tienen el status de familia!. Luego te aseguro que existen parejas homosexuales duraderas, mas de las que imaginas; parejas que van en contra de la cultura imperante del “amor líquido” y arriesgando hasta la propia integridad física por hacerlo (sin mencionar el rechazo seguro que desde lo legal existe hacia el reconocimiento de derechos). En segundo lugar, me gustaría traer a alusión el pensamiento de Michel Foucault (uno de los eruditos en ciencias sociales mas influyentes en la actualidad, quien además, fue homosexual). El decía que los homosexuales deberíamos sentirnos orgullosos, no de ser homosexuales, sino de “devenir” homosexuales. Esto quiere decir (como el mismo especificó en sus trabajos sobre sexualidad), que la cultura hetero-normativa, dejó de lado la construcción de un cortejo homosexual y nuestra tarea como homosexuales, es construir ese cortejo (“devenir homosexuales”). Nuestra cultura, no ha dejado paso para construir la norma del enamoramiento homosexual, así como ha denegado muchas veces los intentos de construir modelos de familia no heterosexuales. Por esta razón tengo que decir que el hecho de que existan parejas estables homosexuales (que forman familias de hecho), debería ser algo raro o aislado en nuestra sociedad; pero no es así. Seguramente tu “alter ego” virtual te ha permitido ver los rostros (virtuales, claro está), de personas que debido a la represión que han recibido sobre su sexualidad, quieren explotar y rebelarse (mas que liberarse). Sin mencionar el hecho de que la virtualidad es el espacio idóneo para la apertura del imaginario sexual, pues promete un grado de plenitud que la vida real no satisface (pero ese ya es otro asunto sobre los vínculos de la sexualidad con la virtualidad, que a pesar de ser un tema relevante, el espacio de un comentario en una publicación de un blog, no permite). Así que en este asunto te recomiendo que analices la cuestión fuera del escenario virtual y dejando atrás los antifaces del “alter ego”.

“Tesis número dos: Dentro del ambiente homosexual, tu éxito social estará directamente relacionado con tu atractivo físico.”. ¡Si esto es así, entonces estoy condenado a la ignominia! pues si algo es cierto, tanto en heterosexuales, como en homosexuales, es que “los feos somos mas”. Entonces, resulta absurdo pensar, que una “mayoría estética”, que regula las interacciones de un grupo, eleve como norma de interacción, el ser bello por sobre todas las cosas. Si de algo estoy seguro, es que nuestra cultura (no la cultura lgbt), sino la cultura posmoderna, globalizada y del capital, es una cultura narcisista por excelencia. Pero esta cultura, ¡no la inventaron los gays! sino los dogmas religiosos de los siglos XVI y XVII, el capitalismo emergente de estos siglos también y otros acontecimientos, que lograron poner gran atención al “individuo”, a la satisfacción de la avaricia personal, buscando la ganancia (porque buscando el bien personal es que se logra el bien común afirmaban algunos clásicos de la economía). La cultura imperante, ha logrado eliminar al sujeto, para reemplazarlo por el individuo y por esta razón, se ha convertido en una cultura narcisista (para profundizar en esto, te recomiendo el libro de ¿para que el psicoanálisis? de Elisabeth Roudinesco). Luego, aquella búsqueda del placer individual, de desear “estar bueno” y de querer un adonis por media naranja no es algo propio de los homosexuales. Por el contrario, es mas evidente aquel narcisismo, en las películas “heterosexuales” de Disney, que en el ambiente homosexual (donde he encontrado personas que luchan contra aquel narcisismo imperante y son mas que unos simples cuerpos, unas bellas personas). Y antes de pasar a la siguiente “tesis”, quisiera presentar como datos empíricos, para demostrar que la belleza no es proporcional al éxito social en la comunidad gay; ahí tienes a Freddie Mercury, Sir Elton John, David Bowie … o el mismo Michel Foucault que antes mencioné. Han sido de los gays y bisexuales mas influyentes tanto para la comunidad lgbt, como para heterosexuales, sin necesidad de ser “bellos” (de “gym” como tu los llamas). Que gay con una vida social activa, no conoce alguna canción de Queen, o admira a Freddy Mercury, sin necesidad de mirar cuan “bueno” puede estar su cuerpo (no importa si Mercury tuvo o no un cuerpo de “gym”, si sus letras en una canción tan significativa para un homosexual reprimido como “somebody to love”, es capaz de llegar al alma). Porque, aunque parezca cliché, homosexualidad es mas que sexo.

Finalmente: “Tesis número tres (aunque más bien es una anotación personal): La homosexualidad no debe estar peleada con la masculinidad.”. Aquí considero que has dicho algunas cosas ciertas de una forma inadecuada y creando gran confusión. Primero, aunque hayas dicho lo contrario al principio del documento, has hecho la salvedad, de que la homosexualidad no tiene que ver con el género, pues el hecho de que a mi me gusten los hombres, no me quita para nada mi identidad como hombre. Pero creo, que has tocado otro tema que no tiene que ver directamente con la homosexualidad: el tema del transgenerismo. Tema que considero, has tratado de una forma bastante despectiva y que puede resultar insultante para transgeneristas. El transgenerismo no es repulsivo, ni es un atentado contra la humanidad. Mas bien es una re-significación valida de la relación género – sexo; donde una persona es lo suficientemente valiente como para contradecir una cultura que le asignó un género equivocado, por el hecho de tener unos genitales de tal o cual sexo. No puedo ver como repulsivo una identidad de género diferente, así como tampoco puedo ver como “atentado”, un acto de valentía como el reconocerse diverso y mostrar al mundo con orgullo la diversidad existente, en este mundo impredecible de lo humano.

Finalmente, te reitero mi invitación, para que analices la cuestión desde el escenario de lo real y desde los contextos, en los que tanto heterosexuales, como homosexuales, como bisexuales, como hombres, como mujeres, como transgeneristas, ¡como humanos!, estamos interactuando. Te agradezco que con tu opinión hayas suscitado esta opinión y la de muchos, aún cuando espero que cambies de parecer, cuando la realidad te lo demuestra. Saludos.

Lube, respecto a la aportación de Miller,  declaró lo siguiente:

Estoy leyendo lo de Miller. En general tiendo a fruncir el seño cuando alguien no puede expresar sus ideas sin traer a colación citaciones de autores “famosos” para parecer no solo un erudito, sino para escudarse en lo ya establecido como norma, y en especial lo frunzo cuando se trata de estos temas, donde la fauna y flora de posciciones “eruditas” contradictorias es tan notable, y cuándo nuestra búsqueda de identidades como colectivo precisamente busca así mismo romper con la heteronormatividad y en muchos casos con la simple normatividad.

Sin embargo por ejemplo en el tema de los feos, Miller, es más bien quién parece estar metido en un frasco, no se si virtual o no, pero es que esa es una de las características más sobresalientes de la subcultura gay o queer o como se le quiera etiquetar para el buen confort del saco de papas en esta semana. Y es algo que se nota en cualqueir parte del mundo. No verlo, negarlo, es eso sí, vivir en las nubes.

En cuanto a la cultura narcisista, Miller tampoco ha hecho su tarea en cuanto a saber cómo se transmiten los estereotipos, si bien comparto que en su mayoría son impuestos por mercados, no es necesariamente el mercado el que los crea. Por ejemplo, la cultura del cuerpo, el “working out”, hoy tan “mainstream”, fue reintroducido en USA por y para la gente gay como respuesta a la percepción social de alfeñiques y maripositas que se tenía antes de los años 60 o 70. Aún en los 80 y hasta principios de los 90, un cuerpo escultural y muy musculoso era casi privativo de estas subculturas gay en Estados Unidos particularmente. Esto se tomó más de 30 años en empezar a llegar a Europa donde además ni lo uno ni lo otro (ni el hipermusculismo gay ni el straight) se hayan podido establecer como estreotipos de belleza. Una vez los minimercados gay de la cultura del músculo fueron claramente establecidos, ahí sí, pasó a ser “mainstream” y liderado por grandes coproraciones y cadenas de gimnasios y luego llegó y eso, apenas temproalmente a las pasarelas de moda y a Hollywood. Y esto es cierto para la moda de los copetes parados de los años 90 que pasaron a ser mainstrem hacia la primera década del 2000, de los bigotes en los años 70 (cuando usarlos era considerado ser el clon perfecto de la estética gay masculina), de la camiseta blanca, jeans y las botas de trabajador como indumentaria del nuevo clon en los años 90, etc, etc, etc.

En cuanto al tema del narcisimo en sí, y no cito autores, la psicología tradicional, simpre interpretó la búsqueda de la atracción sexual por el mismo sexo como algo eminentemente narcisista, cosa que también desconoce el comentarista. Me parece hilarante además que este señor pase por alto el talento de los artistas famosos que cita. Siempre el gran talento ha superado los estándares de belleza. En cualquier época. A pesar de los intentos poderosísimos de los medios por “educarnos” hacia otras cosas y modas, medios que dicho sea de paso, apenas vienen a tomar esa caracterísitca de poder desmedido en la segunda mitad del siglo XX y de ahí hasta nuestros días.

Miller: el contexto de lo real no esta dado por las publicaciones de autores en la gran mayoría de los casos. Que el subjetivismo de uno o de varios, dada su prestancia académica, sea tomado como referente, en ningún momento abarca, por lo menos NO EN LOS CASOS DE LOS AUTORES CITADOS, la REALIDAD. (Evidentemente sí existen otros autores que se hubieran podido tomar como referente, pues sus estudios y macrovisión eran en efecto, más universales).

La realidad está en la calle en el diario vivir, en los “street smarts”, no en los “academy smarts”.

En lo único que concordamos es en esto: “el tema del transgenerismo. Tema que considero, has tratado de una forma bastante despectiva y que puede resultar insultante para transgeneristas. El transgenerismo no es repulsivo, ni es un atentado contra la humanidad. Mas bien es una re-significación valida de la relación género”

Y agregó:

Me parecen bastante válidas las dos primeras tesis. Ya la tercera, no, pero la misma viene hilada con algo que el mismo comenta enla segunda y es grave y todos lo conocemos al derecho y al revés. Dentro de las comunidades HAY MÁS DISCRIMINACIÓN quizá por aquello de la homofobia internalizada, o simplemente pro haber aceptado inconscientemente una variedad (bastante limitada por cierto) de esterotipos impuestos, tan impuestos como la moda de usar botas en esta época, que aún desde el heteronormativismo hacia las comunidades.

En cuanto a la irradiación del patetismo, también creo que hasta cierto punto tiene razón y el mismo, suele acrecentarse cada año con la marcha de la ignominia, como él escoge llamarla. Para mí el camino digno, así sea más difícil, es el que recorre cualqueir otro ser humano para validarse a sí mismo dentro de la sociedad y aún dentro de la heteronormatividad sabemos que quienes engranan su identidad en la pertenencia a un colectivo, culaquiera que sea, cuando el colectivo desaparece, quedan perdidos.

Falta mucho por recorrer en la concientización de las sociedades sobre el respeto a la diferencia, pero al sol de hoy y después de tantísimos años de activismo dentro y fuera del país, la verdad no tengo la seguridad de que las demostraciones públicas colectivas y con visos de carnaval, sean las mejores para lograr tal nivel de consciencia en la sociedad. Particularmente cuando entre nosotr€s mism€s se percibe en ocasiones tanto odio, tanta discriminación y tanta falta de tolerancia.¿Por qué digo esto?
En países aparentemente libres y de donde heredamos la gran mayoría de estereotipos, subcategorizaciones, movimientos y demás, como Estados Unidos, hay una clara correlación entre visibilidad impuesta masivamente y gay bashing. En zonas y ciudades donde no existía, poco tiempo después de imponerse la moda de las marchas, empieza a aparecer dicho fenómeno y su proporción va subiendo en la medida que las marchas son más nutridas año tras año. Lo cual es hasta explicable desde un punto de vista sociológico o de psicología social ( OJO: no estoy diciendo que sea condonable, solo que este fenómeno existe). Algo así como: “Si me fuerzas a tolerarte en público, veré la forma de dejar de hacerlo cuando andes solo o sola por ahí y lo recordarás por mucho tiempo”.Yo no quisiera que dicho gay bashing se exitenda también a los países iberoamericanos y mucho menos a Colombia.Creo firmemente que tomando en cuenta las diferentes idiosincracias de nuestras regiones o países y ojalá con un sistema mediante el cual podamos empezar a reconocer y apreciar las luchas y aventuras que han tenido que pasar nuestros antecesores y personas mayores de la comunidad a quienes usualmente dejamos de lado de forma peor que a los mismos feos, algo se podría lograr.

Y al final Yeison:

algunas cosas que dices son verdad otras son simplemente un disparate y una generalidad ridícula y un mensaje lleno de rencor mas no de lógica …” Los gays ni sentimientos tienen. Basta con que sean agradables a la vista para ser considerados valiosos y si llegaran a establecerse relaciones más o menos afectivas, los pilares fundamentales serán la galanía y el desempeño en la cama. Vanidad de vanidades, todo es vanidad. Siempre habrá alguien mejor que la pareja que ya se tiene, así, los afectos son desechados como un pañal ensuciado y siempre se está brincando de tronco en tronco. Pinches promiscuos. Luego por eso mueren de sida y otras enfermedades relacionadas.”
que estupidez osea que bajo ese pensamiento los hombres heteros y muchas mujeres también deben entrar en ese termino por que que si un hetero deja a su novia en una semana y solo la quiso para comérsela o viceversa , ellos tampoco tienen sentimientos….nooo..es parte de la naturaleza humana , específicamente la masculina, geneticamente somos proclives al sexo, pero no por eso los gays ni los hombres no tenemos sentimientos…y otro error garrafallll..como puedes decir y englobar a los travestís y transexuales como lo peor, por la forma como te referías a ellos , parecías un párroco de la edad media, cuando hoy en dia debido a la homofobia de la sociedad muchas de estas personas que tienen capacidades inmensas para servir a la sociedad , se ven relegados a la prostitución , si NADIE los contrata para trabajar….NADIE.,..son muy pocosssss….ejemplo el profesor de la universidad javeriana biologo , de gran reputacion que incluso participo en un documental de natgeo..pero solo hizo el cambio de genero, cuando ya había logrado posicionarse…y tuvo que vivir una mentira de vida por mucho tiempo por pensamientos de personas como tu que juzgan bajo argumentos como ..” Hombres nacimos, hombres somos. ¡El género no cambia! ” .por supuesto que cambia…hay miles de personas que nacen en cuerpos equivocados y no son hermafroditas, si quieres puedes buscar miless de casos de personas alrededor del mundo o ver un documental de natgeo ( sino me equivoco ) donde muestran casos y dan una explicación…tienes mucho que investigar y conocer realmente mas alla de la experiencia que tu veas a nivel general o bajo la tuya , antes de decir lo que dices.. te lo dice alguien que .tiene una pareja estable de años. y crió a un niño desde bebe ( mi hermano ) y salio muy buena persona y hetero…

Sin tomar partido por ningún cuestionamiento particular, creo que en general se evidencia la falta de una firme identidad homosexual, una ausencia de doctrina y criterio unificados. Hay una necesidad de unidad verdadera, certera y lógica.

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