23 años de soledad

Hoy he cumplido veintitrés años y no es motivo de celebración.

Estoy un año más viejo, tres kilos más gordo, terriblemente más solo.  En la calle me llaman señor, y es una cosa que odio porque me recuerda que estoy viejo. El malestar ocular no cede, más bien empeora. No tengo dinero para celebrar a mi manera y he de conformarme con los eternos estofados, horneados y espaguettis verdes de todos los años, que ya no tienen sabor de tanto que los he comido. El pastel será de La Casita Azul, del gusto de los invitados, no del mío. Y es que nadie jamás toma en cuenta que yo preferiría el Cheescake de fresa.  Las personas que vendrán serán las mismas de todos los tiempos, mis tías que me quieren, pero que a estas alturas hacen preguntas incómodas cómo: ¿y qué dice la novia? ¿pero qué me cuentas de la chamaca? ¿y para cuando la boda?Juro que cuando empiezan a ponerse a ese grado de pesadas me dan ganas de pescarlas a bofetadas, gritarles que a mi lo que me gusta es que me partan el culo, pedirles que se larguen de mi casa y que me dejen en paz. Además, ya casi nadie me obsequia. Todos vienen a  comer como cerdos dos y tres veces, suponiendo que lo que mi me importa es la compañía (siiii… la compañía). Me dejan la casa sucia y las alacenas vacías. ¡Asco!

Estoy un año más viejo y son pocas las expectativas de que mi vida vaya a mejorar. Seguiré en ese trabajo durante bastante tiempo según veo, (qué irónico suena esto de veo) y a estas alturas sigo sin saber calcular un maldito impuesto. De todos mis camaradas soy el que gana mejor, pero el que sabe menos. Sé que no debo quejarme, pero es que me gustaría intentarlo en alguna trasnacional donde me paguen muy por encima del promedio y tenga opciones para salir al extranjero aunque sea por motivos de trabajo. Claro, para ello debería renunciar a “mi religión” y lanzarme a vivir la vida independiente que tanto anhelo pero que no me propuesto alcanzar porque soy un jodido cobarde.

Estoy un año más viejo y no he hecho nada desde que egresé de la universidad. Quiero estudiar una maestría en un plazo corto, pero no me servirá de nada si no voy a ejercerla. No quiero volver a pisar una universidad pública pero tampoco quiero pararme en una privada, donde a los “públicos” nos tienen categorizados como imbéciles retrasados. Además, la situación económica no está para hacerse compromisos financieros fuertes… Creo que me quedaré con una maestría. Igual eso no me va a garantizar un buen trabajo. Lo sé por la experiencia de otras personas.

Mis amigos de siempre se han acordado de felicitarme como todos los años. Mis nuevos amigos de Facebook me han dado sorpresas. Ningúno me ha dado regalos. Ayer, cuando una querida amiga desde lala preparatoria me lanzó todo un poema que remataba con un “te quiero por siempre”, le rebatí que pudo haberme dicho simple y sencillamente “te querré por siempre”. De ahí iniciamos una discusión por que en realidad la ofendí, pero es que a mi no me van las cursílerías. A mi lo que me van son los presentes en efectivo.

La semana pasada organicé una pequeña reunión en mi casa, una celebración bajo mis propias reglas. Lo irónico es que mi mejor amigo no fue. Sí, tengo un mejor amigo, tan bastardo e infame como yo, que no se escandaliza ante mis aberraciones, me hizo mucha falta. Hube de conformarme con un comportamiento politícamente correcto, sin bajezas de ningún tipo, sin malas palabras, tan sólo un juego con las princesas de Disney. Pero aquello significó un cambio en la monotonía, así que no estuvo tan mal.

Estoy un año más viejo y aún no tengo amor. Sé que me gusta la soledad y la disfruto, que vivo para mi mismo sin preocuparme de nada más, que el dinero me lo gaste en placeres propios, pero hay ocasiones en que el vacío se hace insoportable, que la masturbación es insuficiente, que necesito sentirme amado. Tengo unos cuantos amigos, pero eso es distinto. Deseo tener a alguien con quien compartir me escencia, con quien acurrucarme cuando hay frío, a quien abrazar cuando me siento triste, a quien besar con pasión, a quien acariciar hasta despertar todos y cada uno de los sentidos… Por siempre sólo, así me quedaré. En este mundo superficial no hay lugar para los gordos. Hace falta ser delgado y con el cuerpo marcado para que alguien considere que vale la pena amarte. He intentado adelgazar, restringir mi ingesta de comidas chatarras, hacer ejercicio, pero al final, mi falta de voluntad es débil. Pero creo que quien me ame, deberá hacerlo con mis infinitos defectos…

Dejemonos de estúpideces, ya me veo rindiéndole cuentas a una persona imbécil… Ya me veo haciendo cariñitos bobos y andando de contentillo y algodoncitos todo el día. No, yo nací para ser independiente, no para andar transmitiéndo gérmenes bucales con alguien más. Aunque creo que el sexo sería genial. De cualquier forma, creo que empezaré a preocuparme cuando cumpla treinta, cuando algunos vecinos sospechen que soy homosexual,  cuando otros lo comprueben. Mientras tanto, seguiré haciendo de mi soledad una forma de vida. Seguiré contradiciendo al mundo, seguiré haciendo daño… Creo que ese es mi propósito en la vida. Seguiré siendo “el contador” que se pavonea ante quienes no han concluído su carrera, el que pasa con la barbilla alzada ante los estudiantes de la universidad, el que vive de una gloria inexistente…

Hoy he cumplido 23 años y mi vida está exactamente igual que a los 22 excepto por dos cosas: el honorable  título de contador y los achaques de la edad. Espero que las cosas mejoras para los 24 y que sea un poquito más feliz para los 25. De cualquier forma, tengo ante mí el reto de vivir los siguientes 77 años, para ver si es posible que alguien esté condenado a 100 años de soledad…

Anuncios

2 pensamientos en “23 años de soledad

  1. La soledad es una estancia necesaria en momentos para reconocer nuestros alcances y limitaciones. No frenes tus pasos, sigue en la vida con actitud de sospecha, camina buscando siempre el asombro. ya veras que donde tu menos piensas esa compañera que ahora te parece eterna, será seducida por otro horizonte: lo que sueñas.

¿Necesitas vomitar algo? Puedes hacerlo a continuación:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s